De cómo lanzarse a montar un festival literario en un pueblo de no llega a trescientos habitantes.

Sierra de Espadán, Castellón,
19:10 de un viernes de invierno:
–A este pueblo le falta algo.
–¿Más saraos? Será por fiestas…
–Algo que dé vida al club de lectura.
–Ah, igual… si vinieran escritores.
–No digas más.

Unas semanas después:
–Se me ha ocurrido pedir una ayuda para lo del festival literario.
–¿Qué festival?
–El que dijimos que íbamos a montar.
– …
–Tranquila, no será tan complicado.

A continuación…

igual sí era complicado

Y aquí lo contamos todo.